RES-IGNADOS




RES-IGNADOS 
Jonathan Corral Sánchez



Resignada, así definiría a la inmensa mayoría de la población mundial, personas que han aceptado lo impuesto y agachan la cabeza ante cualquier posibilidad de mejoría. En España ocurre esto, si, España, este país tan bueno en fútbol, motos, tenis, y un largo etc. Que nos hace sentir orgullosos a los españoles, que poco merito tenemos de esas victorias, pero nosotros nos lo creemos y sacamos el orgullo, esa furia que tenemos y salimos a trepar farolas como si mañana nuestra vida fuese a ser distinta por esta épica hazaña. 


Pero la realidad no es así, somos un país en decadencia, donde la inmensa mayoría no ha tenido un libro, periódico o cualquier elemento con letras (champú) entre sus manos, donde solo se discute sobre fútbol o sobre si algo es blanco o negro, pero nunca de colores. Un país que cree que una democracia es ir a echar un sobre en una urna cada 4 años y después dejar que te impongan lo que venga sin rechistar, diciendo que  podría ser peor y creyendo que vivimos bien.

Vivir bien no son jornadas laborales eternas de por vida a cambio de un mísero dinero que a algunos les llega lo justo para comer y a otros que les llega para más, lo gastan en comprar cosas como coches, ropa a precios sin sentido, televisores más grandes, muebles nuevos o cualquier estupidez de la tele tienda, todo para rellenar vidas vacías, que no se han parado a pensar en la crueldad del sistema que les ha permitido comprar esas cosas, igual porque tienen que volver a ser explotados ellos también. Explotadores y explotados a todos los niveles.


Pero claro, estamos resignados a pensar que vivimos bien, una vida que no se diferencia mucho a la de una res, donde un ganad(in)ero compra reses y forma un ganado, lo alimenta porque necesita que crezca, pero siempre controlando lo que come, que no sea demasiado y le haga perder beneficios, cuando la res alcanza cierta edad, empieza a dar más beneficios al lechero, en forma de leche, de los que la res únicamente obtiene la misma cantidad de comida como pago, nunca aumenta esa cantidad por mucho que produzca más leche, después, el ganadero que no quiere que su negocio acabe, hace que esa res tenga una prole para seguir manteniendo la economía del ganadero, que finalmente cuando la res deja de ser útil y productiva, se la quita de en medio cuanto antes y si puede vender hasta los huesos para guisar, lo hace. Igual porque hay ganaderos de ganaderos… y esos sí que ganan dinero.


Y esto se aplica a nuestra sociedad, vivimos en un establo (estado), con unas normas que nos hacen mantener la cabeza abajo, al igual que a una res, y nos hacen creer que somos libres porque algunos días nos dejan salir al verde pasto sin saber que esa libertad tiene un límite porque unas vallas nos impiden traspasar hacia la verdadera libertad. Son pocas las reses o personas que se plantean saltar esa valla por miedo a las represiones que conllevaría sin saber que lo que ganarían si consiguieran esa libertad supera infinitas veces cualquier represión.

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